Tipografías Serif vs Tipografías Sans Serif – Claves para su elección en prospectos y documentos médicos

¿Qué tipografía elegir cuando queremos preparar un documento con información médica o el prospecto de un medicamento? ¿Cómo afecta a la legibilidad y la visibilidad del contenido la elección de una tipografía u otra? Muchas veces nos decantamos por una determinada tipografía por razones meramente estéticas pero en el caso de documentos de contenido médico y en particular, de prospectos de medicamentos, es necesario atender a otras cuestiones que afectan a la legibilidad.

Imagen Lectura Erronea

¿Qué es la legibilidad? A mayor legibilidad, mejor experiencia de usuario

En cualquier documento impreso lo fundamental es la legibilidad, es decir, la mayor o menor facilidad de un texto para ser leído. Hay factores que intervienen en la legibilidad además de las características propias de la tipografía, como la luminosidad del blanco del papel, el ancho de las columnas, el tamaño de los caracteres, el espacio entre línea y línea y el color, entre otros.

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¿Quién va a leer el documento? Elige la mejor tipografía para tu audiencia

Otro factor importante a tener en cuenta es el público al que va dirigido el contenido. En el caso de los prospectos de medicamentos y documentos médicos la audiencia es adulta y la mayoría de los consumidores son personas mayores, muchas de ellas con limitaciones físicas (mala visión), bajos niveles de alfabetización (el 25% de la población española tiene baja competencia lectora, según datos de la OCDE) y con limitaciones intelectuales y cognitivas que afectan a la comprensión del contenido.

Para facilitar la lectura a este perfil de usuarios es necesario emplear una tipografía que sea simple, clara y familiar. Las tipografías con adornos y florituras pueden ser bonitas pero distraen y llaman más la atención sobre sí mismas que sobre el contenido y pueden recargar el documento.

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Y ahora sí, Serif vs Sans Serif, ¿cuál elegir para el prospecto de un medicamento?

Las tipografías están diseñadas con “serifa” (Serif) o sin “serifa” (Sans Serif). Las serifas son unas pequeñas líneas que se encuentran en las terminaciones de las letras.

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Las tipografías Serif son las que se utilizan en textos impresos extensos, como libros, periódicos y revistas, ya que facilitan la lectura al crear en el ojo la ilusión de una línea horizontal, que es la línea por la que se desplaza la vista al leer.

Esta tipografía es Times New Roman, una tipografía Serif. Los caracteres tienen terminaciones decorativas y es una buena opción para textos impresos.

Las tipografías Sans Serif no tienen terminaciones o remates. Esto hace que un par de párrafos o una página impresa en una tipografía Sans Serif resulta monótona y demasiado vertical y dificulte la lectura. Se recomienda su uso en el entorno digital y en el impreso funcionan bien en títulos y encabezados.

Esta tipografía es Arial, una tipografía Sans Serif, sin remates. Es una buena opción para títulos y encabezados pero no para bloques largos de texto.

Por tanto, si queremos acertar en la elección de una tipografía legible para un documento médico o un prospecto de medicamento, nuestro consejo es optar por tipografías Serif, ya que están especialmente pensadas para documentos impresos. Ejemplos de ellas son las tipografías Baskerville, Bodoni, Caslon, Century Old Style, Fournier, Garamond, Sabon o la ampliamente utilizada Times New Roman, entre otras.

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Tipografías Serif vs Tipografías Sans Serif – Claves para su elección en prospectos y documentos médicos

¿Qué tipografía elegir cuando queremos preparar un documento con información médica o el prospecto de un medicamento? ¿Cómo afecta a la legibilidad y la visibilidad del contenido la elección de una tipografía u otra? Muchas veces nos decantamos por una determinada tipografía por razones meramente estéticas pero en el caso de documentos de contenido médico y en particular, de prospectos de medicamentos, es necesario atender a otras cuestiones que afectan a la legibilidad.

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¿Qué es la legibilidad? A mayor legibilidad, mejor experiencia de usuario

En cualquier documento impreso lo fundamental es la legibilidad, es decir, la mayor o menor facilidad de un texto para ser leído. Hay factores que intervienen en la legibilidad además de las características propias de la tipografía, como la luminosidad del blanco del papel, el ancho de las columnas, el tamaño de los caracteres, el espacio entre línea y línea y el color, entre otros.

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¿Quién va a leer el documento? Elige la mejor tipografía para tu audiencia

Otro factor importante a tener en cuenta es el público al que va dirigido el contenido. En el caso de los prospectos de medicamentos y documentos médicos la audiencia es adulta y la mayoría de los consumidores son personas mayores, muchas de ellas con limitaciones físicas (mala visión), bajos niveles de alfabetización (el 25% de la población española tiene baja competencia lectora, según datos de la OCDE) y con limitaciones intelectuales y cognitivas que afectan a la comprensión del contenido.

Para facilitar la lectura a este perfil de usuarios es necesario emplear una tipografía que sea simple, clara y familiar. Las tipografías con adornos y florituras pueden ser bonitas pero distraen y llaman más la atención sobre sí mismas que sobre el contenido y pueden recargar el documento.

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Y ahora sí, Serif vs Sans Serif, ¿cuál elegir para el prospecto de un medicamento?

Las tipografías están diseñadas con “serifa” (Serif) o sin “serifa” (Sans Serif). Las serifas son unas pequeñas líneas que se encuentran en las terminaciones de las letras.

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Las tipografías Serif son las que se utilizan en textos impresos extensos, como libros, periódicos y revistas, ya que facilitan la lectura al crear en el ojo la ilusión de una línea horizontal, que es la línea por la que se desplaza la vista al leer.

Esta tipografía es Times New Roman, una tipografía Serif. Los caracteres tienen terminaciones decorativas y es una buena opción para textos impresos.

Las tipografías Sans Serif no tienen terminaciones o remates. Esto hace que un par de párrafos o una página impresa en una tipografía Sans Serif resulta monótona y demasiado vertical y dificulte la lectura. Se recomienda su uso en el entorno digital y en el impreso funcionan bien en títulos y encabezados.

Esta tipografía es Arial, una tipografía Sans Serif, sin remates. Es una buena opción para títulos y encabezados pero no para bloques largos de texto.

Por tanto, si queremos acertar en la elección de una tipografía legible para un documento médico o un prospecto de medicamento, nuestro consejo es optar por tipografías Serif, ya que están especialmente pensadas para documentos impresos. Ejemplos de ellas son las tipografías Baskerville, Bodoni, Caslon, Century Old Style, Fournier, Garamond, Sabon o la ampliamente utilizada Times New Roman, entre otras.

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