¿Evolucionan a la misma velocidad las interfaces de usuario que el hardware de los nuevos Smartphones?

Apple ha presentado en San Francisco sus nuevos smartphones: el iPhone X o ‘ten’ (la “X” significa “Ten” como 10 en inglés), pasa a ser su smartphone insignia para este año. El iPhone 8 y el iPhone 8 Plus, son dos versiones más continuistas en la línea de sus predecesores.

Se trata de unos smartphones más evolucionados que los iPhone 7. El iPhone X cuenta con una pantalla OLED sin bordes, tecnologías de reconocimiento facial avanzado y una apuesta por la realidad aumentada, pero ¿qué ocurre con las interfaces de estos nuevos dispositivos? ¿Evolucionan a la misma velocidad que todo el componente hardware que envuelve a estos Smartphone?

Vamos a hacer un breve resumen de las nuevas características de las interfaces de usuario de estos dispositivos.

Claridad:
Con cada actualización la claridad en las interfaces ha ido incrementando y evolucionando, los textos son más legibles y los iconos cada vez tienen mejor definición, más detalles y son más lúcidos.

Los cambios sustanciales en la funcionalidad motivan el cambio continuo de diseño. Los espacios, los colores, las fuentes, los gráficos y los elementos de interfaz negativos destacan sutilmente. Todos los elementos transmiten interactividad, todos los elementos están pensados para la llamada a la acción.

Movimiento:
El movimiento fluido y una interfaz nítida y hermosa ayudan a las personas a entender e interactuar con el contenido sin competir con él. El uso mínimo de biseles, gradientes y sombras de caída mantienen la interfaz ligera y con espacios, asegurando al mismo tiempo que el contenido es primordial.

Profundidad:
Distintas capas visuales y movimiento realista transmiten la jerarquía, transmiten vitalidad y facilitan la comprensión del usuario. El toque y la capacidad de descubrimiento por parte del usuario aumentan la sensación de encanto y permiten lógicamente el acceso a la funcionalidad y al contenido adicional sin perder el contexto.

Las transiciones proporcionan una sensación de profundidad a medida que navega a través del contenido.

En definitiva, podemos afirmar que las interfaces de usuario de estos dispositivos avanzan a la misma velocidad que su propio hardware y que los usuarios vivimos un aprendizaje continuo en cada una de las actualizaciones.

En difácil sabemos la importancia de que los usuarios entiendan de forma fluida las interfaces de usuarios de los dispositivos móviles. Siempre nos ponemos en la perspectiva del usuario y atendemos deseos, objetivos y capacidades de los usuarios.

Para ello realizamos auditorías de usabilidad a nivel de experto, prototipamos para mejorar las interfaces y testeamos con usuarios reales.

Nuestro objetivo siempre es reducir la carga cognitiva y el esfuerzo de los usuarios cuando se enfrentan a un dispositivo móvil. Además, para apoyar todo el proceso realizamos formación a empresas para que ellas mismas aprendan a detectar errores y anticiparse a ellos.